El coaching turistico en los negocios

El coaching puede compararse con aquello que los griegos llamaban la praxis (πρᾶξις en griego), es decir, actuar con un propósito determinado. El coach ayuda al coachee (el cliente) a mirar en la dirección correcta, a enfocar su mirada sobre objetivos que deben estar bien formados, bien definidos y que deben ser coherentes con la mission y la vision de la empresa.

Una vez visualizado el objetivo, definido el propósito (del latín propositum, compuesto por el prefijo pro-, hacia delante, y positum, participio de ponere, poner; es decir, algo puesto a la vista como un proyecto de futuro) se establecen los medios y los plazos para conseguir este resultado, que se miden tanto en términos económicos como en términos de bienestar organizativo (con un cuidadoso análisis del clima empresarial que se ha creado gracias a la intervención del coaching en la organización).

El coaching es una herramienta para desarrollar los potenciales individuales. La palabra coach nace como término argótico de los estudiantes ingleses del siglo XVI, pero literalmente coach significa “carruaje”, entendido como medio de transporto; en el ámbito deportivo el coach es el entrenador, aquel que entrena al atleta, define y supervisa su aprendizaje, apoya su perfeccionamiento, que facilita el aprendizaje.

Sir John Whitmere es universalmente conocido como el padre de esta disciplina, el creador del método G.R.O.W. (Goal-Reality-Options-Will). De acuerdo con Sir John Whitmere, el objetivo principal del coaching es el de mejorar el rendimiento mediante la liberación del propio potencial, el coaching tiene como objetivo desarrollar lo que una persona ya tiene dentro de sí.

El coaching encuentra su aplicación también en el ámbito de la vida privada con el life coaching para superar obstáculos y dificultades o para ayudar al coachee a superar períodos de crisis relacionados con diversos acontecimientos vitales. En el mundo del deporte, sigue a atletas individuales o equipos enteros para lograr un alto rendimiento y conseguir codiciadas metas deportivas con el sport coaching.

En las empresas, en el mundo de las organizaciones comerciales, el business coaching se puede aplicar a un solo individuo, por lo que hablaríamos de executive coaching, o a un grupo específico de trabajadores o departamentos con tareas específicas (por ejemplo, área comercial) y, en este caso, hablamos de team coaching.

El coaching como una práctica en evolución se aplica en muchos otros ámbitos, desde el adelgazamiento, estableciendo el peso ideal y todo lo relativo a la dieta, hasta la superación de un examen, de una competición; desde la preparación de una presentación en público hasta la gestión de una reunión. Como herramienta de desarrollo de las habilidades, el coaching se está convirtiendo en un apoyo indispensable para quienes se enfrentan a los “nuevos desafíos” y no saben cómo afrontarlos para superarlos y, por ello, piden ayuda a coach, que puede no ser un experto en ese campo específico, pero que, ciertamente dispone de protocolos, de herramientas experienciales que le permiten orientarse para alcanzar la meta, el propósito.

Según la ICF (International Coaching Federation), la federación que agrupa al mayor número de coaches en el mayor número de países, el coaching es una relación evoluciona manteniendo un enfoque constante sobre los clientes que están actuando para lograr sus propios sueños, sus propios objetivos, sus propios deseos. El coaching utiliza un proceso de exploración y descubrimiento personal para mejorar el nivel de conciencia y responsabilidad del cliente y proporciona al cliente estructura, apoyo y feedback. El proceso de coaching ayuda al cliente tanto a definir como a alcanzar objetivos personales y profesionales con más rapidez y facilidad de lo que sería posible de otro modo.

Podemos afirmar que:

  • El coaching no es una técnica, sino un modo de ser y de pensar, de tratar con las personas en general, no solamente en el trabajo.

  • El coaching no consiste en enseñar, sino en crear las condiciones necesarias para el aprendizaje y el crecimiento.

  • El coaching se centra en las posibilidades futuras, no en los errores del pasado.

  • El objetivo de un coach es aumentar la conciencia, la responsabilidad y la confianza en uno mismo.

  • La intención detrás de cualquier interacción de coaching es desarrollar en el cliente una mayor confianza en sí mismo.

  • Un gerente debe ser percibido como un apoyo, no como una amenaza.

Según una encuesta de la revista Fortune, el 93% de las 100 empresas más innovadoras de EE. UU. utiliza el coaching, al igual que el 83% de las inglesas y el 71% de las australianas. En un estudio específico de una de las 500 mejores empresas del Fortune Top 500, el R.O.I. (Return of Investment o Retorno de la inversión) del recorrido de coaching ha sido del 592%, sin contar los cambios intangibles significativos. Fuente: Metrix Global – Wilson.

En un estudio de la International Personnel Management Association se demuestra que, si la formación mejora la productividad en un 22% de media, con el coaching alcanza el 88%. Fuente: Financial Times – Public Personnel Management, Washington.

La aplicación del coaching empresarial en el mundo de los negocios presupone un enfoque ecléctico, en el que las diferentes disciplinas convergen en un unicum de saberes que, puesto a disposición de la empresa, ayuda al empresario o a sus representantes a alcanzas los objetivos fijados. Está claro que el objetivo principal de una empresa es obtener beneficios. El coaching es una herramienta relacional que favorece aquellos procesos de desarrollo personal que van seguidos de mejoras profesionales. No puede suceder del modo contrario, es decir, no puede tener lugar un crecimiento profesional seguido de un desarrollo personal. Los trabajadores, antes de ser configurados como tal, son personas, con sus sentimientos, con sus historias y con sus proyectos. Esta dimensión personal, que es la que prevalece, es la que da origen a los “comportamientos profesionales”, por lo que se puede excluir este aspecto si se quiere actuar o influir sobre las actitudes y los comportamientos productivos.

A quién está dirigido:

Jóvenes directivos a los que les han confiado nuevas responsabilidades, que desean abordar las tareas que se les han encomendado con determinación y voluntad de alcanzar objetivos y resultados exitosos en un breve plazo de tiempo.

Directivos experimentados que se enfrentan a nuevos retos o que deben hacer frente a situaciones de cambio y de estrés, que aman conseguir resultados positivos sin reunciar a su carga humana.

Profesionales preparados para rediseñar sus futuras carreras, deseosos de destacar sus habilidades con conciencia, humildad y decisión, que conocen su potencial de liderazgo y quieren que emerja.

Emprendedores y profesionales que quieren dar un giro significativo a su negocio, que sueñan con hacer su trabajo creativo y gratificante, también desde el punto de vista financiero.

Personas que deciden planificar su vida profesional con determinación desde el principio, conscientes de su bagaje de experiencias y conocimientos, dispuestos a revitalizarlo con nuevos y apasionantes ocasiones de aprendizaje.

Empresas que aspiran a proponer nuevos estímulos, que tienen objetivos agresivos en determinados proyectos, que trabajan por un aumento de la eficiencia o que experimentan cambios organizativos. Estas haciendas desean ofrecer beneficios innovadores a sus valiosos talentos y aspiran a una plantilla de personas y un equipo ganadores.

 

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